TIDELAND No se como, por una de esas casualidades, llego a mis manos la película Tideland, de la cual no tenia idea de su existencia. Cuando leí que la película era dirigida por Terry Gilliam, me intrigo todavía mas. Pero parece ser que esta película es un proyecto de Gilliam que se encargo de dirigir en tan solo 6 meses, en una pausa del rodaje de la película Los Hermanos Grimm que estaba rodando por esas fechas. Tideland resulta ser una obra de arte muy personal, se trata de una película de producción totalmente independiente, lo que significa que el autor no se vio atado a las reglas impuestas por productores y un estudio, y eso se nota muchísimo en este caso. Es una pelicula para nada fácil de ver ni mucho menos recomendable para el gusto de cualquiera, ya que trasciende generos y esta siempre al limite de romper barreras . Pero a la vez, resulta una de las películas mas personales de Gilliam en los últimos tiempos (recordemos que estamos hablando del director de películas como Brazil, 12 monos o Panico y Locuras en Las Vegas) Tideland trata sobre las aventuras/desventuras de una niña cuyo padre adicto a la heroína y líder de una banda de rock (interpretado por Jeff Bridges) decide, en un delirio místico, mudarse a la derruida casa de su infancia en medio de la nada junto con su hija Jeliza Rose, después de la grotesca muerte de la madre por sobredosis. Eventualmente el padre también muere, y la niña queda librada al poder de su propia imaginación viviendo en el ominoso ambiente de la granja abandonada junto al cadáver cada vez mas descompuesto de su padre, y una serie de personajes ficticios y cabezas parlantes de muñecas. Jeliza Rose empezara a su vez a interactuar con los vecinos, grotescos personajes de intenciones poco claras, y entablara una fuerte amistad particularmente con el vecino adolescente (quien ha sufrido una operación del cerebro) y con el cual compartirá su mundo de fantasias, las cuales Gilliam consigue trasladar a imágenes con su estilo tan personal, con obvias referencias al cuento Alicia en el país de las maravillas. A nivel técnico, Tideland brilla por el particular uso de los encuadres y el gran angular, y una fotografía realmente impecable. Las actuaciones están a la par, destacando específicamente a la protagonista que interpreta el rol de Jeliza Rose. En resumen, una película extremadamente oscura e ironica, que por momentos lograra incomodar al espectador. De un autor con un estilo extremadamente particular. Sebastian Murano estudiante de la escuela TCC de Vicente Lopez |